Cómo dejar de tomar decisiones impulsivas…

Desde el desborde emocional y empezar a elegir con claridad

Muchas personas no toman malas decisiones porque sean irresponsables o inmaduras. Las toman porque deciden mientras están emocionalmente desbordadas

Y cuando una emoción domina por completo, la mente pierde claridad, interpreta desde el miedo, la rabia o la ansiedad, y termina reaccionando en lugar de elegir conscientemente.

En este artículo vas a entender por qué las emociones intensas afectan tu capacidad para decidir con claridad, cómo funciona el cerebro durante un desborde emocional y qué herramientas prácticas pueden ayudarte a dejar de reaccionar impulsivamente para empezar a tomar decisiones más conscientes, incluso momentos difíciles.

Cuando decides desde la emoción… y después te arrepientes

Hay decisiones que realmente no tomas…simplemente reaccionas. 

Respondes un mensaje con rabia…y luego quisieras borrarlo o lo borras.
Dices algo que hiere…y después te pesa.
Aceptas algo por miedo…y más tarde te preguntas porque no te elegiste. 

En el momento parece lógico. Sientes que debes actuar ya. Necesitas resolver. Que no puede esperar. ¡Yo era así!

La realidad es que cuando la emoción baja…aparece la claridad y con ellas muchas veces el arrepentimiento.

La primera idea que quiero que te lleves de este espacio es…No es que no sabes decidir, sino que decides desde un estado emocional desbordado y esa es la razón primordial de las malas decisiones que tomamos.

Cuando comprendí esto pude cambiar completamente la manera en que maneja mis relaciones, mis conversaciones y mi vida. 

Qué es el desborde emocional y por qué afecta tanto tus decisiones

El desborde emocional ocurre cuando una emoción se vuelve tan intensa que supera temporalmente tu capacidad para gestionar con claridad. El problema no es sentir. Es sentir sin regulación. 

Es decir, antes que tu mente se acelere, tu cuerpo se tensiona, tu percepción cambia y en ese estado:

  • Interpretas desde la emoción NO desde la realidad. 
  • Ves las situaciones de forma más extremas. 
  • Buscas alivio inmediato.
  • Reacciones antes de reflexionar.

En otras palabras, no te comunicas con claridad. Estás intentando escapar de lo que sientes Y cuánto más intensa es la emoción, más difícil se vuelve a acceder a una mirada equilibrada.

El error más común: querer resolver mientras estás en un estado emocional de alteración

Cuando una persona está desbordada emocionalmente, siente urgencia 

Urgencia por responder.
Por cerrar la conversación.
Por tomar una decisión.

Pero aquí aparece uno de los errores más costosos emocionalmente: Confundir urgencia emocional con claridad y no son lo mismo. 

Como mencioné anteriormente, muchas decisiones impulsivas no nacen de lo que realmente quieres para tu vida…nacen del deseo desesperado de dejar de sentir lo que estás sintiendo. Esa es la razón por la que aparecen estos pensamientos, que puedan que te resulten familiar:

“No sé por qué reaccioné así.”
“En realidad no quería decir eso.”
“Debí esperar antes de decidir”

Cuando la emoción baja, el cerebro recupera capacidad de análisis y recién ahí puedes ver con más claridad lo que antes no podías observar, esa es la importancia de entender como que perdemos claridad. 

Cómo el cerebro pierde claridad al mando de una emoción

Cuando una emoción es muy intensa el cerebro entra en un estado más reactivo y menos reflexivo como ya te comenté. 

La mente comienza a simplificar la realidad, interpretar desde la amenaza, generalizar (“siempre”, “nunca”),  anticipar escenarios negativos y enfocarse solo en una parte de la situación o del problema

Es como intentar mirar a través de un vidrio empañado y aún así muchas personas lamentablemente toman emociones importantes desde ese estado permitiéndoles a las emociones decidir por ellas. 

Señales de que estás a punto de tomar una mala decisión emocional

Antes de aprender a regularte, lo primero que necesitas es, reconocer el momento en que estás perdiendo claridad. Hoy quiero compartir contigo algunas señales importantes: 

  • Sientes urgencia por actuar inmediatamente. 
  • Tu cuerpo está acelerado o muy tenso. 
  • Piensas en términos absolutos, siempre, nunca, todo, nada. 
  • Solo quieres resolver para dejar de sentir. 
  • Te cuesta escuchar otras perspectivas. 
  • Sientes necesidad de reaccionar antes de reflexionar. 

Y aquí te comparto uno de mis secretos: Si identificas varias de estas señales…lo más probable es que no sea un momento para decidir. ¡Detente! es momento de regularte para luego mirar el panorama completo desde perspectivas distintas y por último tomar la mejor decisión.  

Cómo dejar de decir impulsivamente: Herramientas para recuperar claridad emocional

La buena noticia es que puedes entrenar una forma distinta de responder. No se trata de reprimir lo que siente. Se trata de no actuar desde el desborde y ese entrenamiento cambia completamente la forma en que te relacionas contigo y con los demás.

Te comparto mis 6 herramientas poderosas para recuperar claridad emocional bajo cualquier situación:

Activa lo que se conoce como pausa estratégica: no decías de inmediato

La herramienta más poderosa suele ser también la más simple: haz una pausa. Date espacio antes de reaccionar pueden ser: 10 minutos. Una hora. Un día. Una caminata o una conversación posterior. 

Si dices…¡Esto lo voy a pensar después!,  no es evasión, es regulación emocional. Porque muchas veces lo que parece urgente… solo está emocionalmente activo.

Nombra lo que estás sintiendo

Según datos científicos cuando nombras la emoción, reduces parte de su intensidad. En lugar de actuar automáticamente intenta decir: 

“Estoy sintiendo rabia.”
“Estoy sintiendo miedo.”
“Estoy sintiendo frustración.”
“Estoy sintiendo ansiedad.”

Esto genera algo muy importante: una pequeña distancia entre tú y la emoción. Dejas de ser completamente arrastrado por ella y empiezas a observarla. Cuando puedes observar lo que sientes recuperas capacidad de elegir

Aprende a separar emoción de acción

Como te mencioné anteriormente sentir no es el problema, el problema es actuar automáticamente desde lo que sientes. 

Puedes sentir enojo…sin reaccionar agresivamente.
Puedes sentir miedo…sin decidir desde el miedo.
Es sentir tristeza…sin destruir lo que es importante para ti.

Esta es la diferencia, estas acciones sencillas, pero sostenidas en el tiempo, es lo que cambia completamente tu vida.

Usa mi hábito para tomar decisiones

oy quiero compartir contigo un hábito que realmente funciona y fue un acuerdo que hice conmigo hace unos años atrás, después de sentir agotamiento en mi relación de pareja y que transformó la forma en la que tomo mis decisiones.

“Evito tomar decisiones importantes mientras esté emocionalmente alterada.”

Esto aplica para: 

  • Conversaciones difíciles.
  • Decisiones laborales. 
  • Discusiones de pareja. 
  • Respuestas impulsivas. 
  • Mensajes enviados desde rabia o ansiedad.

Acepta la idea de que posponer una reacción, no es señal de debilidad, por el contrario  muchas veces es madurez emocional. 

Usa mi 2° hábito para tomar decisiones

El cuerpo y la mente están profundamente conectados, de hecho se dice, que es un bucle (cuerpo y mente). Cuando el cuerpo está alterado, la mente también pierde claridad. Es por eso que ante la impulsividad que me caracterizaba yo adopté este segundo hábito que hoy te comparto en este espacio.

«Antes de tomar una decisión importante, si me siento desbordada emocionalmente regulo mi cuerpo a través de…

Respiración lenta y profunda.
Camino unos minutos
Tomo agua
Relaja mis hombros y mi mandíbula
Me alejo un momento del estímulo 

Cuando el sistema nervioso se calma, la mente recupera claridad de análisis y esto se logra a través del cuerpo, pero también de las preguntas que nos hacemos porque estimula o alerta nuestro cerebro.

Hazte preguntas que devuelvan claridad

Por experiencia propia te digo que mientras estas desbordada, surgen las peores preguntas, que en muchos casos impregnan tu vida con una energía de víctima. Sin embargo, cuando regulamos la emoción, a través de los pasos anteriores, se abre un abanico de posibilidades para mirar la situación desde otras perspectivas. Para ello activa tus mejores preguntas, por ejemplo:

  • ¿Esto que voy a decir lo sostendría mañana?
  • ¿Estoy reaccionando o realmente eligiendo?
  • ¿Esto me acerca la persona que quiero Ser?
  • ¿Estoy buscando claridad o alivio emocional?

Estas preguntas son poderosas porque ayudan a nuestra mente a salir del impulso y volver a la conciencia.

Qué hacer después del desborde emocional

La idea no es que nunca nos vamos a desbordar ¡Eso es de humanos!. El verdadero objetivo es, aprender de esos momentos para desarrollar más conciencia emocional.
Después de una situación intensa, te invito a reflexionar a través de estas preguntas:

  • ¿Qué activó esta emoción?
  • ¿Qué interpretación hice en ese momento?
  • ¿Qué necesitaba realmente?
  • ¿Qué habría hecho diferente desde la calma?

Cada vez que observes tus patrones emocionales, entrena una nueva manera de responder y ahí comienza un cambio real.

La verdadera inteligencia emocional no es dejar de sentir. Es aprender a sostener lo que se siente

Muchas personas creen que madurar emocionalmente significa no sentir tanto. Pero la verdadera regulación emocional no consiste en apagar la emoción, consiste en no dejar que la emoción tome el control absoluto de tus decisiones o de tu vida. 

La próxima vez que sientas urgencia por responder decidir o reaccionar…recuerda hacer una pausa y preguntarte: ¿Estoy eligiendo desde la claridad… o desde lo que quiero dejar de sentir?

Esa sola pregunta puede evitar decisiones que después te pesen emocionalmente.  Porque no siempre necesitas reaccionar más rápido. Como te dije anteriormente, muchas veces lo que necesitas es sentir con más conciencia. 

Si sientes que tus emociones están influyendo en tus relaciones, conversaciones o decisiones más importantes, quizás este sea el momento de empezar a trabajarlo de manera consciente.

Aprender a regularte emocionalmente significa dejar de perder claridad en medio de lo que sientes. 

Cuando desarrolla la capacidad de sostener tus emociones sin reaccionar impulsivamente…también recuperas tu poder de elegir. 

Quiero acompañarte, escríbeme haciendo clic aqui.

Lilian Aya Ramírez
Coach en Habilidades para el Éxito

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